Al mismo tiempo de lo anterior, practicar la autocompasión tiene un lugar estelar cuando se trata de seguir adelante en temas donde las dudas nos asaltan.
La autocompasión es un componente crucial para navegar por momentos de duda y estrés en el trabajo. Se trata de tratarnos con amabilidad, aceptación y comprensión, en lugar de destruirnos con amenazadoras autocríticas. En lugar de castigarnos por no ser perfectos o por cometer errores, debemos recordarnos que somos humanos y merecemos comprensión y apoyo, incluso de nosotros mismos.